Qué ver en Mahón: 15 lugares imprescindibles

Qué ver en Mahón?

Mahón (o Mao) es la capital de la isla de Menorca y la ciudad más oriental de España. En sus orillas, el número de cosas que ver en Mahón es muy variado, desde un gran patrimonio histórico a bonitos espacios naturales. 

Casi llega a los 30.000 habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada de la isla. De carácter mediterràneo, la ciudad se extiende por una estrecha y extensa bahía natural.

Además de todo esto, es una ciudad muy bien comunicada con el resto de la isla por carretera, y también con otros puntos de España y el Mediterráneo tanto por ferry y crucero como por avión gracias al cercano aeropuerto de la isla.

Lugares que ver en Mahón

Conoce qué ver en Mahón, su patrimonio histórico y su bello entorno natural.

Fortaleza de la Mola

Lugares que ver en Mahón: La Mola

Empezamos con su patrimonio histórico y uno de los lugares que ver en Mahón más espectaculares y visitados. Es la Fortaleza de Mola o de Isabel II (nombre este último el oficial), porque fue esta reina la que la mandó construir en 1849, aunque se finalizó en 1875. La naturaleza de este complejo es militar. 

De hecho, su misión era servir de protección de la isla por aquel lado, especialmente la entrada al puerto de posibles ataques de ingleses y franceses. Además, es un cuartel donde se podrían refugiar las fuerzas españolas en caso de ataque masivo. 

Años más tarde de la finalización de las obras, debido al avance de la tecnología armamentística, se tuvieron que realizar modificaciones. Destacar la instalación de modernas baterías a finales del siglo XIX con decenas de kilómetros de alcance.

Ubicada en la península del mismo nombre, el complejo se extiende por gran parte de la misma. En la parte occidental se encuentra la entrada y la mayor parte de la fortaleza. A saber:

  • Muralla y frente sur.
  • Laberinto subterráneo que se puede visitar.
  • Puerta de la Reina: entrada principal.
  • Hornabeque o primera línea de defensa.
  • Caponera o línea de artillería defensiva.
  • Algibe para guardar agua.
  • Galería Aspillerada para fusilería.
  • Torre de la Princesa. La más al norte de la fortaleza.

Esta parte occidental de la Fortaleza de la Mola es la más interesante a nivel museístico y la más edificada. No obstante, si caminas hacia el este, todavía encontrarás algunas construcciones más como otro aljibe en la zona central de la península, una pequeña cárcel, el polvorín.

Y lo más impresionante de toda la fortaleza: la Bateria Vickers, gigantescos cañones en la parte más oriental con hasta 40 kilómetros de alcance. Desde esta posición, también podrás disfrutar de unas magníficas vistas del Mediterráneo.

¿Cómo se puede visitar esta gran fortaleza? 

Afortunadamente, y desde hace años, La Mola puede ser visitada de varias formas:

  • De forma libre durante los meses en los que la fortaleza está abierta al público. Los visitantes pueden solicitar audioguías para disfrutar de la visita.
  • Visitas guiadas. Estas se tienen que reservar con antelación y se ofrecen para grupos y durante los meses en los que la fortaleza está cerrada para el acceso libre.
  • Visitas nocturnas y espectáculo teatral. También son guiadas y destacan porque recorren las galerías subterráneas en casi oscuridad. Durante el recorrido de más o menos una hora y cuarenta y cinco minutos, además, hay un espectáculo teatralizado. Toda una experiencia.
  • Ruta infantil. También hay que reservar y es para grupos de niños de hasta 14 años. La visita se combina con actividades infantiles como gymkanas.
  • Recorrer La Mola en Buggie. La última de las formas de visitar la Fortaleza de Isabel II (y una de las cosas más emocionantes que hacer en Mahón) es alquilar en grupo estos vehículos y solicitar el acceso a La Mola para recorrerla con los buggies.

Por último, decir que en La Mola también se organizan todo tipo de eventos: desde conciertos a fiestas privadas. Es bueno saberlo por si quieres celebrar una fiesta o el banquete de tu boda. Quién sabe.

Museo de Menorca

A lo largo de esta guía sobre las cosas que ver en Mahón te hablaremos de los pueblos talayóticos, con miles de años de antigüedad. Pero antes y para que conozcas la historia de la isla, te recomiendo que visites el Museo de Menorca, ubicado en la orilla oeste de la estrecha bahía.

Además de poder conocer la prehistoria e historia de Menorca, podrás disfrutar de un edificio magnífico y de gran tamaño. De hecho, fue el Convento de San Francisco, edificio del siglo XV que ha sido remodelado en varias ocasiones.

En cuanto a las colecciones que puedes ver en el museo, las hay permanentes y temporales. Gran parte de la exposición permanente se encuentra en la playa inferior y en la primera y la segunda. 

Además, desde el año 2018, finalización de unas obras de remodelación, la cantidad de objetos aumentó gracias a donaciones como la Colección Flaquer. Esta y las que ya están en el museo desde hace años se centran en dar a conocer la prehistoria e historia de la isla en base a los más de 1.500 yacimientos.

Si hablamos de colecciones o exposiciones temporales, la variedad es mayor. Muchas de las piezas que se muestran pertenecen al museo, pero se exhiben de cuando en cuando para celebrar algún aniversario o para realizar una retrospectiva determinada. 

También es común que cuando se adquiere una nueva colección, ésta pase a ser mostrada como temporal. También es interesante su colección online, donde puedes ver multitud de objetos de «forma permanente», por si alguno ya dejó de estar expuesto.

Tampoco te pierdas la agenda de actividades del Museo de Menorca, entre las que destacan las conferencias, los cursos o actividades infantiles. 

Además, aunque no esté abierto al público, en el museo se realizan investigaciones arqueológicas y antropológicas, especialmente de la prehistoria de la isla y en base a hallazgos recolectados en los distintos yacimientos de Menorca.

Por último, para visitar este gran espacio cultural, en invierno hay que hacerlo entre las 10 y las 14 horas, mientras que en el horario de verano se añade el lapso de 18 a 20 horas. Solo cierran durante el año algunos lunes del mes y fechas como Navidad, Año Nuevo y otras festividades.

Ayuntamiento de Mahón

Ayuntamiento Mahón

Dejamos la historia para volver al presente; o no tanto, porque el ayuntamiento de la ciudad –en pleno casco– es un edificio con más de cuatrocientos años.

Se inauguró en el año 1613, aunque es cierto que ha sufrido numerosas reformas, la más importante en 1789 por iniciativa de Francisco Fernández de Angulo. No obstante, conserva gran parte de su diseño original y la bóveda donde, de hecho, todavía se puede apreciar la fecha «1613», pintada durante su construcción.

En cualquier caso, para los interesados en la arquitectura, el edificio mezcla un estilo barroco inicial con el neoclasicismo posterior

Del exterior, destacar sus dos fachadas en barroco, sobre todo la superior donde hay un reloj de 290 años de antigüedad. En cuanto al interior, además de la bóveda, el lugar más bonito es la sala donde se reúne el Pleno, a la que llaman Sala Noble y repleta de motivos decorativos de los siglos XVIII, XIX y XX.

Junto al interés cultural del edificio, la visita al mismo también es una oportunidad para conocer mejor el casco histórico y el puerto, otro lugar que ver en Mahón y a escasos cien metros.

Iglesia de Santa María

Frente al ayuntamiento se encuentra uno de los templos más importantes de la ciudad y una visita  imprescindible que ver en Mahón. La Iglesia de Santa María es relativamente nueva, ya que se empezó a construir a mediados del siglo XVIII y se finalizó veintitrés años después. Pero también es cierto que esa construcción se produjo sobre un templo anterior del siglo XIV, por lo que hay pilares de más de 600 años.

Curiosamente, tal vez para respetar el estilo gótico de la iglesia anterior, el interior de la iglesia dedicada a Santa María se construyó en neogótico. Ese interior se distribuye en una gran bóveda de crucería que corona una amplia sala con capillas a los lados. 

Sin embargo, el gran atractivo del templo es su órgano de una altura de 15 metros y un ancho de nueve. Todo un monumento musical e instalado en la iglesia en el año 1809. 

Aunque es sólo una leyenda, la razón por la que este mastodonte acabó en la Iglesia de Santa María se debe a que en un traslado del órgano a otro puerto. Debido al peso del instrumento, el barco casi se inunda. El organista que viajaba a bordo, para no perder la pieza, ordenó descargarlo en el puerto más cercano, que fue el de Mahón.

La variada decoración interior contrasta con la simplicidad del exterior, donde desaparece el gótico excepto en su entrada principal. Destacar eso sí la torre-campanario, visible desde muchos puntos de Mahón.

Bastión de San Roc

Visitar en Mahón: Bastión de San Roc

No muy lejos del ayuntamiento, todavía en el casco histórico, se encuentra el Bastión o Port de San Roc, la última pieza de la muralla que los cristianos construyeron una vez conquistaron la isla a los musulmanes y que, además, se convirtió en la entrada principal a lo que era la ciudad de Mao por aquel entonces.

En estilo gótico, durante estos siglos se ha remodelado en varias ocasiones . Una de ellas fue tras el intento de invasión de la ciudad por parte de Barbarroja, en el año 1835. Por suerte, en los siglos siguientes, las autoridades decidieron no derribar este gran portal, como sí hicieron con el resto de la muralla.

En cuanto a la construcción en sí, aún conserva dos torres, además del arco. La más grande está muy bien conservada en su interior y tiene varias plantas. En la segunda hay un escudo de la bandera catalana y de la época de su construcción. En el exterior, destacar sobre el arco de Carrer de San Roc, una pequeña figura de San Roque y su perro.

Ver el Puerto de Mahón

El Puerto de Mahón entre los más bellos para visitar

El Puerto de Mahón es considerado como uno de los puertos naturales más importantes y bellos del mundo. Son más de seis kilómetros, lo que convierte a este puerto en uno de los más extensos del mundo. 

¿Cuáles son las zonas de mayor interés en el Puerto de Mahón?

La parte de Villacarlos, población en la orilla oeste y al sur de Mahón, y la zona de la capital. A lo largo de todo este litoral encontrarás numerosos paseos, pequeñas zonas de atraque como la Cala Corb y Cala Fonts en Villacarlos.

Entre otras zonas de interés para ver en Mahón, es la zona frente al casco antiguo de Mahón, donde atracan los grandes cruceros, algunos con más de doscientos metros de eslora.

Además, siguiendo el gran paseo marítimo de Mahón, ya donde acaba la había, se encuentra la Marina, donde atracan embarcaciones más pequeñas y de recreo. Desde esa posición, en la otra orilla, verás que el Puerto de Mahón también recibe cargueros y otras embarcaciones industriales.

En cuanto a qué hacer en el Puerto de Mahón, además de poder dar largos paseos, es un buen lugar para probar la gastronomía de la zona. Y uno de los mejores lugares es frente a los muelles de Cala Figuera

Continuando por el paseo que se dirige a la zona centro de la ciudad, la variedad de pubs frente al mar es bastante variada y muy animados.

El Castillo de San Felipe

Más antiguo que la Fortaleza de Isabel II, el Castillo de San Felipe se construyó en el siglo XVI, en este caso para proteger el puerto en su orilla sur de los ataques turcos. Actualmente se ubica en la población de Es Castell, que toma su nombre del castillo.

Pese a haber sido una de las fortalezas abaluartadas más importantes de España, debido a la agitada historia de Menorca y a que sus piedras y ladrillos se utilizaron para otras construcciones, hoy sólo quedan las ruinas de lo que fue. 

Esto es debido a que los españoles, tras recuperar en varias ocasiones la isla de las ocupaciones inglesa y francesa, lo demolieron hasta en dos ocasiones, dejando en pie sólo las baterías y varias torres.

Dada su importancia histórica y antigüedad, al día de hoy se han rehabilitado varias zonas del castillo, especialmente sus galerías subterráneas. También, gracias al Consorcio del Museo Militar de Menorca y otras instituciones se ha creado un pequeño circuito museístico que se puede visitar previa reserva. 

Si lo visitas, también puedes aprovechar y darte un paseo hacia la costa, al Faro de Mahón.

El Mercat des Claustre

Es Claustre del Carme en Mahón

Seguimos en el terreno de la gastronomía y las bebidas para recomendar la visita y ver en Mahón este complejo comercial, frente a la Iglesia de Santa María. De hecho, el edificio donde está ubicado este mercado fue en inicio un claustro llamado «del Carmen» y que todavía mantiene una iglesia del mismo nombre adosada en el lado sur.

Con todo, el edificio fue construido en el siglo XVIII para la Orden de las Carmelitas. Y en su interior, todavía se conserva la imagen de la Virgen del Carmen, una de las «santas» con mayor devoción en la isla y patrona de los hombres y mujeres del mar.

Con el paso de los años -ya en el siglo XIX- el claustro y su gran patio se convirtieron en edificios civiles. A saber: cárcel, sede de los tribunales de la ciudad y, finalmente, en la zona abierta, un mercado que todavía se conserva al día de hoy y que te permitirá disfrutar de unas buenas compras. 

Además, en la planta superior del edificio que rodea al patio, con el tiempo, se han ido habilitando otros espacios como sedes universitarias, musicales y el Museo Hernández Sanz y Hernández Mora.

¿Qué puedes comprar en el Mercat des Claustre?

De todo un poco: productos artesanales, gastronomía de la isla o ropa. Tampoco te pierdas sus restaurantes o Es Claustre, un pub con terraza exterior y actuaciones en directo.

Destilería Gin Xoriguer

Menorca también es un buen lugar para realizar compras de todo tipo. Y uno de los productos típicos de la zona es la ginebra que se vende en esta histórica destilería y tienda frente al Puerto de Mahón, en pleno centro.

Gin Xoriguer presume de ser la primera ginebra que se destiló en todo el Mar Mediterráneo y que se basó en una receta artesanal que ya tiene más de 300 años y sigue siendo la forma de elaborar esta ginebra o «pomada», como la llaman en Mahón. Además, los alambiques donde se destila tienen también más de dos siglos de antigüedad y siguen operativos.

El fundador de la destilería fue el molinero menorquín Miguel Pons Justo, cuya familia poseía una finca llamada Son Xoriquer. Sus descendientes aún siguen produciendo esta bebida y exportando a varios países del mundo.

Pero, ¿qué diferencia esta ginebra de las británicas y de otros países?: el sabor. Gracias a una serie de bayas y hierbas, Gin Xoriguer ha logrado diferenciarse de otras populares ginebras y hasta tiene su propia denominación de origen.

En cuanto a la venta del producto, en la tienda de Xoriguer puedes probarla en plan cata o comprar botellas de diversos tamaños. 

Además, en el interior de la tienda hay unas cristaleras que muestran los alambiques, barriles y demás herramientas con las que realizar el proceso de producción de la Gin Xoriguer. Si quieres llevarte a casa un producto típico de Mahón, este es uno de los mejores.

Parque Natural de s’Albufera des Grau

Ver en Mahón: Parque Natural de s'Albufera des Grau

Mahón no es sólo una ciudad, también es un municipio y en sus límites se encuentra la mayor reserva natural de la isla. Sus límites comienzan a unos kilómetros de la ciudad y acaban al norte, en el Puerto Addaya. 

Entre sus mayores atractivos, podrás disfrutar de playas vírgenes, estupendas calas y de una variada fauna y flora. La pequeña población de Es Grau, en una bonita bahía y el único lugar poblado del parque.

En cuanto a su riqueza natural, uno de los lugares que no te debes perder es el lago S’Albufera, por su fauna autóctona. Además es un lugar perfecto para observar aves migratorias. Alrededor del lago hay varios miradores desde donde poder contemplar cómo se desarrolla la vida animal en la zona.

Ya sabrás que otra de las cosas que ver en Mahón son sus calas. A lo largo del parque, se intercalan playas totalmente vírgenes donde sólo se puede llegar andando. 

Otras actividades de interés

Te recomendamos visitar la Cala En Vidrier, en la orilla norte de la Bahía de Es Grau, y Morella Nou, Tortuga y Presili, cerca del Faro de Favàritx, del que luego te hablaremos.

Otras actividades que puedes realizar en el parque -especialmente desde Es Grau- es alquilar kayaks o embarcaciones para recorrer la costa o visitar la Isla de Colom, de pequeño tamaño, a unos doscientos metros de Es Grau y con playas y calas.

No nos olvidamos de la ruta senderista más famosa de la isla: Camí de Cavalls, que recorre toda la costa de Menorca y, por supuesto, s’Albufera des Grau. Desde Mahón, son dos etapas las que atraviesan todo el parque y que puedes realizar andando, en bicicleta o a caballo, como hacían los defensores de la isla desde tiempos del rey Jaume II.

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Ver en Mahón el Poblado talayótico Talatí de Dalt

Dejamos las cosas y lugares más comerciales que ver en Mahón por un poco de prehistoria para recomendarte la visita al Talatí de Dalt. El Poblado Talayótico Talatí de Dalt es uno de los asentamientos de la población autóctona de Menorca más visitados, ricos en arqueología y a sólo cuatro kilómetros de Mahón.

¿Por qué es tan importante este yacimiento?

Porque es uno de los más grandes de la isla, antiguos y con los restos arqueológicos mejor conservados. En cuanto a su antigüedad, hablamos de un poblado que se construyó en el segundo milenio a.C. 

Es decir, tan antiguo como la mítica civilización cretense. Además, continuó siendo un lugar habitado hasta el siglo XIII d.C. Más de 3.000 años de prehistoria e historia que nos han dejado impresionantes restos arqueológicos. Por este motivo te recomendamos ver en Mahón este yacimiento.

Se puede llegar a él por un camino rural que nace en la Me-1, la carretera principal que une Mahón y La Ciudadela. Y, cuando llegues, te encontrarás con los restos de un poblado que, en su momento álgido, llegó a albergar a más de 100 habitantes. 

Entre los hallazgos más importantes se encuentra una gran taula (santuario) o composición de dos grandes piedras: una vertical a modo del dolmen, y una horizontal como si fuera una mesa. 

También se conservan varias cuevas donde se enterraban a los muertos, las casas de los habitantes y hasta parte de una vieja muralla.

Poblado talayótico de Trepucó

Poblado talayótico de Trepucó

Más cerca todavía de Mahón que el anterior, este yacimiento está al sur de la capital y también es uno de los más grandes de la isla. Su importancia radica en que, si bien es tan antiguo como Talatí de Dalt, a raíz de la Segunda Guerra Púnica, fue abandonado. 

Esto provocó que gran parte de lo que hoy se conserva sea precisamente de esa época o anterior, con el valor arqueológico que eso supone. 

De hecho, algunas piezas de este yacimiento las podrás encontrar en el Museo de Menorca. Auténticas joyas de la prehistoria menorquina.

Como el poblado anterior, para llegar al de Trepucó deberás seguir una camino de algo más de un kilómetro y medio que nace de la Me-1 y el acceso es gratuito. Hay aparcamientos y letreros-guía para indicarte los lugares de mayor interés. 

Entre los más destacados: la taula (de una verticalidad perfecta); partes de la antigua muralla y que aún conserva dos torres, y también hay restos de varias viviendas. 

Sin duda, este yacimiento te puede dar una idea aproximada de cómo vivían los menorquines hace miles de años. Si quieres saber un poco más de historia: Poblado talayótico de Trepucó

Fort Malborough

No hace falta ser historiador para conocer el interés que siempre tuvo Inglaterra en algunas posesiones españolas, especialmente con conexión al mar. Menorca fue una de ellas y a principios del siglo XVIII pasó a manos británicas. Y para proteger el puerto de Mahón, los ingleses construyeron el Fort Malborough

Su nombre se debe a que fue mandado construir por John Churchill, duque de Marlborough, antepasado del famoso Winston e inspiración para esa cancioncilla popular medio spanglish de «Mambrú se fue a la guerra».

La isla, hasta mediados del siglo XIX, pasó a manos de españoles, luego de franceses, otra vez de ingleses y, finalmente, de españoles; por lo que el fuerte ha sufrido cambios. En cualquier caso, al día de hoy se han aprovechado todos para crear un museo militar de gran interés en la Cala Sant Esteve, al sur del Castillo de San Felipe.

Cuando lo visites, podrás disfrutar de una experiencia multimedia para conocer mejor su estructura y lugares de mayor interés en forma de teatralización. En el plano físico, podrás recorrer sus galerías subterráneas y ver de cerca lo que queda de las baterías de defensa. Es un lugar interesante para ver en Mahón.

El Faro de Favaritx

Entre los lugares qué ver en Mahón: Faro de Favaritx

Entre los lugares qué ver en Mahón te recomendamos el faro más famoso de la isla: el de Favaritx. Está ubicado en el rocoso cabo Favaritx, al norte del Parc Natural de s’Albufera des Grau

Es importante saber que, debido al trabajo de conservación del parque, llegar al faro puede estar restringido para vehículos, y por ello hay que aparcar tan lejos como a un kilómetro de distancia.

En cualquier caso, la caminata merece la pena porque comienza al principio del cabo, por lo que podrás ir disfrutando de las vistas hasta llegar al punto más alto de esta punta de tierra: el Faro de Favàritx, frente a unos acantilados desde donde obtener unas magníficas vistas del Mar Mediterráneo.

Además de la naturaleza rocosa del lugar, destacar también el propio faro: pintado a rayas, que alcanza los 47 metros sobre el nivel del mar y cuya luz puede ser vista a 21 millas náuticas de distancia, casi 40 kilómetros.

La Isla de Lazareto

El último lugar qué ver en Mahón es la isla más grande del puerto, justo a la entrada y que le debe su nombre al hospital que en 1793 se empezó a construir para tratar y aislar a personas con enfermedades infecciosas de gravedad. Decimos «se empezó a construir» porque no se acabó hasta 1817. 

En las obras se utilizaron materiales del Castillo de San Felipe hasta conseguir el aspecto de fortaleza que tiene hoy. En cuanto a su uso desde 1817, las instalaciones fueron de gran importancia para tratar la fiebre amarilla que sufrió la isla entre 1821 y 1876, o la del tifus del mismo año. 

Ya en el siglo XX cayó en desuso y en 1919 dejó de ser un centro sanitario para convertirse en una especie de guardería para las vacaciones de los niños. En 1967 pasó a ser sede para eventos sanitarios y ya en 1993, gracias a su historia, se convirtió en bien cultural de la isla.

Actualmente, concretamente desde el año 2011, la Isla de Lazareto se ha convertido en un lugar turístico que puedes visitar de forma guiada y durante dos horas. Sólo tienes que acercarte a la Oficina de Información Turística Puerto de Mahón para conseguir más información y entradas.


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